Un padre invierte 140.000 dólares para que toda la familia sea criopreservada cuando mueran, para tener una ‘segunda oportunidad en la vida’

Dennis Kowalski, su esposa María y sus tres hijos: Jacob, 19, Danny, 17 y James, 16, quieren ser criopreservados cuando mueran.

Se trata de preservar el cuerpo humano a bajas temperaturas después de la ‘muerte legal’, a la espera de que pueda ser revivido y reparado en el futuro debido a los avances médicos.

El Cryonics Institute tiene ya 160 cuerpos humanos y alrededor de 100 mascotas congeladas.

Un padre ha contratado la criopreservación para toda su familia con la esperanza de que vuelvan a la vida en el futuro, a un costo de 140.000 dólares.

Dennis Kowalski, su esposa María y sus tres hijos – Jacob, 19, Danny, 17 y James, 16 – todos de Wisconsin, EE. UU, quieren ser preservados en una cuba de nitrógeno líquido cuando mueran.

Dennis, un paramédico y presidente del Cryonics Institute, cree que el proceso podría darles a todos una ‘segunda oportunidad en la vida’. Se preserva el cuerpo humano a bajas temperaturas después de la muerte con la esperanza de que pueda revivirse en el futuro.

El proceso comienza inmediatamente después de que una persona es declarada legalmente muerta enfriando el cuerpo. Luego son transportados a la sede central del Cryonics Institute en Michigan, donde la sangre de la persona se reemplaza con una solución anticongelante y se guarda en una cámara de enfriamiento.

Por 28.000 dólares la persona es transferida a un contenedor de almacenamiento especial donde se guardan con la esperanza de que puedan despertarse en el futuro.

La compañía tiene ya 160 cuerpos humanos y alrededor de 100 mascotas congeladas.

Idea polémica.

La entidad sin ánimo de lucro, llegó a los titulares el año pasado cuando una colegiala británica de 14 años ganó el derecho a ser criopreservada.

La víctima de cáncer, conocida solo como JS, acudió a los juzgados el año pasado en sus últimos días de vida, para solicitar que le permitieran preservar su cuerpo con la esperanza de poder reanudar su vida en el futuro después de un salto en la ciencia médica.

No está probado que el proceso pueda funcionar y es extremadamente controvertido. Muchos expertos dicen que no hay esperanzas de que vuelvan a la vida.
Pero Dennis, que vive en Wisconsin, cree que los que deciden ser criopreservados, tienen “poco que perder y prácticamente todo de ganar”.

Dennis de 49 años nos comenta: “Escuché sobre el proceso cuando era un adolescente. Pensé que era una idea realmente interesante. Muchos años después me inscribí. Eso fue hace 20 años. Ahora mi esposa y mis tres hijos adolescentes también están inscritos. Por supuesto, mis hijos son jóvenes, pero nunca se sabe. Ahora estoy en el consejo de administración, y todos somos conscientes de que nada está garantizado, pero el futuro es desconocido. Las cosas que eran imposibles en el pasado son posibles ahora. Pensamos en ello como donar nuestros cuerpos a la ciencia y si funciona, entonces hemos ayudado a la ciencia y al avance de la vida”.

Jugar a ser Dios.

En esencia, los que apuestan por la criónica, piensan que están ganando tiempo hasta que la tecnología avance lo suficiente para reparar y restaurar completamente el cuerpo humano.

“Hemos decidido tomar medidas en el presente para tener la oportunidad de una vida renovada en el futuro”, dijo Dennis. “El proceso cuesta $ 28,000 a persona, mismo precio desde 1976.

“Tenemos 160 personas criopreservadas, alrededor de 100 mascotas y 1000 muestras de tejido. Tenemos 2,000 personas de todo el mundo que han firmado un contrato con nosotros para cuando muera, la mayoría de los cuales cubre el coste a través de un seguro de vida. Pensamos en la Criónica como en un traslado en ambulancia al hospital del futuro; hospital que creemos firmemente, existirá”.

“Hay cientos de empresas que ya están haciendo investigaciones con células madre, clonación, nanotecnología…etc.

“Realmente no nos hemos enfrentado a ningún obstáculo legal real, siempre que nos aseguremos de que operamos ética y moralmente de forma correcta. Estamos donando nuestro cuerpo a la ciencia y siempre actuamos según la ley.

“Hay gente a la que no le gusta la idea, pero yo creo que no la comprenden completamente, aunque entiendo que no es para todos.

“Al inicio se dijo que los trasplantes de órganos era jugar a Dios, mientras que ahora se acepta y se ve como algo bueno”

¿Cómo comenzó la criónica?.

Robert Ettinger, conocido como El padre de la Criónica, introdujo el concepto en 1962 con la publicación de su libro, The Prospect of Immortality. (La Perspectiva de la Inmortalidad).

El proceso de criopreservación consiste en enfriar a una persona, legalmente muerta, a la temperatura del nitrógeno líquido donde todo el deterioro físico se detiene, con el objetivo de preservar los tejidos, órganos y especialmente el cerebro con sus recuerdos y personalidad asociados, de la manera más perfecta posible.

Una persona detenida en este estado se denomina: ‘paciente criopreservado’, porque aquellos que creen en el proceso no consideran la definición legal de ‘muerte’ como un estado permanente irreversible.

¿Cómo funciona?.

La criónica es el arte de preservar un cuerpo muerto con nitrógeno líquido.

Actualmente, solo se puede hacer, cuando alguien acaba de ser legalmente declarado muerto.

El proceso debe comenzar tan pronto como el paciente fallezca para evitar daños cerebrales, con instalaciones que actualmente solo están disponibles en Rusia y EE. UU.

El procedimiento consiste en enfriar el cuerpo en un baño de hielo para reducir gradualmente la temperatura poco a poco.

Después, los expertos drenan la sangre y la reemplazan con un líquido anticongelante para detener la formación de cristales de hielo, dañinos en el cuerpo.

Se espera que algún día el proceso pueda llevarse a cabo antes de la muerte en pacientes terminales, bajo condiciones cuidadosamente controladas, aunque el no poderlo hacer así de momento, no conlleva el fracaso de la criónica, ya que en el momento de la declaración legal de la muerte, es decir, el momento en el que el médico se da por vencido, la mayoría de los tejidos de una persona aún están vivos.

Por Claudia Tanner para Mailonline.

PUBLICADO: 11:29 GMT, 18 de diciembre de 2017.

Traducción: Alba Ramón Cazorla.